GUIDED HEALING MEDITATIONS WITH FERNANDO ALBERT

Meditations that are out of this world!

Todas las acciones causan un “eco.” Este se multiplica y replica hasta niveles inimaginables.

Una acción creará un eco y la multiplicará.

Written by Fernando Albert

diciembre 18, 2019

Una acción creará un eco y la multiplicará.
El “eco” de una simple acción o idea puede traer cambios astronómicos.

¡Hola! ¿Sabías que todas las acciones y decisiones creará como un “eco” que puede beneficiar (o perjudicar) a terceros? Por ejemplo, si recibes una recuperación de alma, quizás encuentras más de ti mismo y serás una luz para la gente a tu alrededor. Es posible que un día te encuentres con alguien y le cambias la vida simplemente por empujarle el coche. ¿Por qué? Porque a raíz de tu ayuda, por ejemplo, esa persona ha podido llegar a la hora a un evento donde encuentra un trabajo mucho mejor. Cosas así pasan mucho, y os a explicar un poquito.

El tema de hoy es bastante fácil de entender y no hay mucho que decir. Sin embargo, a veces, leer una cosa que ya conoces, puede reavivar tu conciencia y traer recordatorios. De hecho, si frecuentas el blog (gracias, gracias, gracias), ya me has leído hablar del poder que tiene la ley de atracción con la gratitud y una energía positiva. Me gusta compartir sobre esto porque nos ayuda a todo el mundo, incluido a mi mismo. Este “eco” sucede con absolutamente todo, ya sea positivo o negativo. Este “eco” es un “elemento” a tener en cuenta.

Todo esto se refleja también en los pronósticos.

Una cotorra en una cueva arma un escándalo gracias al eco.

Aunque esto sea una tontería, se me acaba de ocurrir que es una buena situación retóricamente hablando. Imagínate que dentro de una cueva muy grande hay una cotorra que empieza a decir cosas, y no para. Gracias al eco de esa cueva, todo lo que dice la cotorra se multiplica. Incluso, si la cotorra habla mucho, podría incluso dar la impresión que hay varias. Ahora imagina que tu mente es esa cueva y tus pensamientos son esa cotorra que no para de hablar. Tus pensamientos van a toda pastilla y parece que, contra menos quieres pensar en un problema, con más fuerza se muestra (de nuevo) en tu conciencia. Tal cual un eco que se va replicando y multiplicando como la cotorra en la cueva.

Si hay gente acampando cerca de la cueva, quizás incluso pueden notar este eco y darse cuenta que hay una (o más) cotorras en la cueva. Esto atraerá la atención de esta gente y eso puede traer un resultado bueno o malo tanto como para la cotorra como para ellos. Podrían intentar ayudar a la cotorra a salir, podrían cazarla para comerla (esta gente lleva días sin comer), o alguna de estas personas incluso pueden tener un accidente en la cueva y romperse una pierna.

Seguimos hablando retóricamente, ¿no?

Desde luego, por ahora no tengo planes de hacer una entrada sobre cotorras (aunque si que tengo una de caballos y otra de gatos, jeje). Pero vamos a volver a la mente y los pensamientos. Digamos que tienes la cabeza saturada pensando en un montón de cosas a la vez. Estas cosas, ¿son positivas, negativas o ambos? Según lo que esta “cotorra” mental diga, tu estado de ánimo puede verse alterado (para bien o para mal). Aquí estás afectando tu chakra corazón, el cual está lejos de tu mente, claro.

Si tienes gente alrededor va a percibir que estas de una manera u otra (como los que están fuera de la cueva.) Esta persona te puede ayudar o perjudicar, depende de la situación, con o sin intención. Incluso, accidentalmente puedes dañar los sentimientos de estas personas (como el accidente de la cueva). Como podéis observar, retóricamente hablando son situaciones similares. De hecho, a nivel energético no hay diferencia alguna ya que cada momento tendrá su alteración energética, sea buena o mala,

Aquí podemos ver como un simple pensamiento puede causar un “eco” con muy largo alcance.

El eco empezará dentro de tu cerebro.

¿Dónde están realmente los límites de esta cueva?

El ejemplo de antes es muy sencillo que ocurra, sin embargo, aunque no haya nadie a tu alrededor, te vas a encontrar con un “eco” mucho más potente. Y aquí ya empezaríamos a hablar de la ley de atracción. De hecho, esa entrada tiene un ejercicio para controlar ese “eco.”

También esta el “eco” que causamos nosotros mismos cuando activamente queremos compartir una idea. Muchos de los grandes inventos han ocurrido por casualidad, pero otros, han sido gracias a ideas, incluso quizás alocadas para aquel encontonces. Estos inventores han tomado acción para replicar ese “eco” que les rondaba por la cabeza. Presentaron sus ideas para aportar algo nuevo que ayude a esta civilización. Obviamente, por este motivo es genial causar este eco. Impactarás a mucha gente.

El eco de tus acciones.

Realmente no sólo está en tu cabeza este “eco”, sino en tus acciones. De hecho, hace más de cinco años escribí una entrada. La versión anterior de esta web, aquella que escribí todo el código yo mismo, tenía una versión temprana del blog y se que a lo mejor, te acuerdas. Y me se de unas personitas más con las que ya trabajaba que visitaban la primerísima versión de esta página bajo un proveedor de hosting llamado “webs” que fueron bastante malos. No los recomiendo. De aquel entonces no tengo copias de seguridad ni archivos viejos. Y es una pena porque había una entrada muy larga de “Mister Bien”, un ser humano que va ayudando a todo el mundo y creando mucha causas y efectos positivos.

Sin embargo, voy a ir al grano para ir acabando la entrada de esta semana. A veces, una cosa que pueda parecerte insignificante puede general un gran impacto. Un ejemplo gracioso típico de dibujos animados, donde una cáscara de plátano (algo insignificante) puede armar un buen caos si la tiran a la autopista (¡he dicho dibujos!). Sin embargo, la vida real puede tener situaciones que parecen de novela. Situaciones donde te sorprendes cuando te las cuentan. Hemos tenido muchos momentos así en nuestra civilización, pero os voy a contar uno bastante “tonto” para casi todo el mundo, pero no para un grupo de gente. Un ejemplo de este “eco.”

El billete de $5 que cambia vidas.

Esta historia la comento con permiso de una persona con la que trabajo, la cual, lo mantengo anónimo por supuesto. Aquí probamos ese “eco”. Sin embargo, si que cuanto tú (esa persona), lo lea, te gustará jeje. Esta persona trabaja en una tienda de bricolaje. Un cliente compró unas tablas de madera y esta persona le ayudó para llevarlos al coche. Al llegar al coche, el cliente le dio cinco dólares. Es posible que para ese cliente esos cinco dolares sean calderilla, ya que aparentemente tenía un furgón de alta gama. Esta persona con la que trabajo, en cambio, fue un dinerillo extra para comprarse unos doughnuts.

Cuando esta persona llego al establecimiento, decidió comerse uno ahí, y fue ahí donde conoció a su actual pareja. Hay mucha historia detrás de todo esto. Esta pareja tiene un par de hijos ahora, y esos hijos, en un futuro, ¿quién sabe?… quizás pueda ser un ingeniero que contribuya a una invención importante. Y si lo quieres rizas más, uno de esos hijos podría ser un cirujano que le salva la vida a un inventor en una operación. Eso hará un impacto positivo a la familia de dicho inventor, y a la sociedad porque ese inventor ha revolucionado las tecnologías de viaje espacial. Y todo esto por cinco dólares, o incluso, porque un cliente quiso comprarse unas tablas de madera para llevar a cabo su idea o proyecto. Tablas de Madera!!

¿Exagerado? Quizás. ¿Posible? Definitivamente.

Realmente, es lo típico de siempre, como dije al principio, nada nuevo. Pero es un buen recordatorio. Una pequeña acción, un empujoncito, un consejo, etc… puede cambiar la vida de una persona un nivel astronómico. Esto puede empezar a multiplicarse hasta niveles insospechados. Por ejemplo, aquí os dejo 30 e-libros espirituales, yo no los he escrito, son de licencia libre.

¡Ahora to toca probar a ti, ¡date caña y pon tus ideas y acciones en marcha, maximiza el eco! Nunca se sabe, pero lo mas seguro que le cambies la vida a alguien. Si es así, también cambiarás las vidas de las personas que le rodean a ese alguien. Y ya sabes… ¡reacción en cadena, un eco que llega lejos! El viernes que viene, ¡es Navidad! Ya sabéis que la Navidad me encanta. Así que a ver si se me ocurre algo de que escribir para la semana que viene, quizás algo sobre la navidad a nivel energético, alguna sorpresa o algo, ¡a ver! ¡Que disfrutéis de esta semana, y nos vemos Miércoles! Espero que paséis una semana genial! Estaré de vuelta la semana que viene.

Ah! Por cierto, si no queréis perderos nada, os invito a que os suscribáis a mi newsletters, donde además encontrarás contenido exclusivo. Lo puedes hacer  haciendo clic en la imagen de abajo:

Suscríbete.

Te invito a que le eches un vistazo a las entradas anteriores: tercer año, segundo añoprimer año.

Mucha luz y amor,

Te deseo mucha abundancia! (Inicio)

Rev. Fernando Albert

Gracias!

Related Posts…

0 comentarios

Deja un comentario